Poeta, escritora, educadora, periodista y filántropa: María Luisa Garza, “Loreley”

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El mes de marzo ha sido declarado como el mes de la Mujer en México, esto se debe, en parte, a que el día ocho del mismo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer en varios países del mundo. En 1975, la Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró ese año como “Año Internacional de la Mujer”. Dos años después, invitó a los Estados miembros a declarar un Día Internacional de la Mujer.

La historia detrás de este día es de larga data. En cada país existe un testimonio de mujeres que han combatido por el reconocimiento, por su trabajo, dignidad y respeto, por oportunidad en los espacios que antes se les había negado. Es el caso de María Luisa Garza Garza, mejor conocida como “Loreley”, seudónimo con el que firmó su producción literaria.

Desde muy temprano fue formada en múltiples áreas disciplinarias. Las primeras letras se las debió a Juanita Ríos, profesora particular; la música y la literatura a Margarito Leal. A diferencia de muchas jóvenes jimenenses de finales del XIX, María Luisa provenía de una familia acomodada, su padre, Francisco Garza, tenía un rancho agropecuario en San Juan, que le proveía ingresos estables.

Además, al ser la hija mayor se vio involucrada en la administración de la finca, es decir, tuvo la oportunidad de tomar ciertas decisiones, cosa inusual para la época, donde a la mujer se le restringía de la vida pública. A los 17 años, contrajo matrimonio con el médico, editor y periodista del periódico Monterrey News, Adolfo Cantú Jauregui. Lo anterior le dio la oportunidad de desarrollar su talento nato en las letras y su carácter altruista.

Obras de Loreley

Es en tiempo de la Revolución Mexicana cuando se abre paso como escritora. María Luisa, como muchos jimenenses, se tuvo que refugiar en Estados Unidos, específicamente en San Antonio, Texas. Allí escribe para los periódicos dirigidos a los hispanos, como El Imparcial de Texas, La Época y La Prensa. Poco después fundó la revista Alma Femenina. Su faceta como periodista, la continuó al volver a México en el periódico “El Demócrata”. Al mismo tiempo, escribía con regularidad en el semanario de Cadereyta Jiménez, el “Renacimiento”.

En cuanto a su vida como literata, escribió cuentos cortos, poesías, prosas rimadas y novelas. Entre sus obras se puede mencionar: La novia de Nervo; Alas y quimeras; Tentáculos de fuego; Hojas dispersas; Escucha; y Soñando un Hijo. Algunos cuentos y poesías las publicó en el periódico Renacimiento y en otras publicaciones periódicas. En su larga producción como editorialista, insistió en el papel primordial de la mujer en la sociedad.

En lo que respecta su lucha como filántropa, a provechó su posición privilegiada en ciertos espacios para promover la educación, la protección de los niños, la familia y la salud.  Participó en el movimiento literario “El México de afuera”. Fue presidenta de la Cruz Azul Mexicana, organización de voluntarios que atendía a la comunidad mexicana desprotegida en el sistema de salud en el sur de Estados Unidos. Formó parte de la Fundación del Instituto de Protección a la Infancia (INPI), antecesor del DIF.

Sin lugar a duda, María Luisa Garza fue una mujer excepcional de la comunidad jimenense. A provechó la oportunidad surgida en las circunstancias de su tiempo, para romper con el estereotipo social imperante, mostrando a otras mujeres que era posible sobresalir en espacios públicos fuera del hogar. Agotada por su agitada vida a sus 93 años de edad, falleció en la ciudad de México.

Loreley, fue una inagotable mujer que luchó y veló por el empoderamiento de las mujeres. Es considerada como una de las primeras feministas mexicanas, la primera feminista jimenense. Su feminismo, quizás no empate tanto con las corrientes modernas, pero destacó la figura de la mujer en la sociedad. Nos toca continuar con esa lucha, le toca a la mujer jimenense llevar la batuta.

En su memoria, el callejón que se encuentra en el costado izquierdo de la parroquia San Juan Bautista, perpetua su nombre. A ello se suma, una escuela primaria en la comunidad de Las Lajitas. De igual forma, la Universidad Autónoma de Nuevo León reeditó dos de sus obras: “Alas y Quimeras” en 2011 y “Los amores de Gaona” en 2019. Además, su figura y acciones han sido objeto de estudios literarios e historiográficos. María Luisa Garza, una mujer de otros tiempos.

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